Un reloj automático es un reloj mecánico capaz de obtener energía del movimiento de la muñeca. No necesita una pila convencional para funcionar. En su interior utiliza un conjunto de piezas mecánicas que almacenan, transmiten y regulan energía para mover las agujas.
Aunque su funcionamiento puede parecer complejo, la idea principal es sencilla: el movimiento de la persona carga el reloj mientras lo lleva puesto.
Cómo obtiene energía un reloj automático
Dentro del movimiento existe una pieza móvil llamada rotor. Cuando la muñeca se mueve, el rotor gira y transmite energía al muelle real, encargado de almacenarla.
Rolex describe este sistema como un rotor que oscila con los movimientos de la muñeca y transfiere la energía al muelle real del reloj. Cuando el reloj deja de llevarse, continúa funcionando hasta que consume la energía acumulada en su reserva de marcha.
El proceso puede resumirse así:
- La muñeca se mueve.
- El rotor gira.
- El sistema carga el muelle real.
- El muelle libera energía progresivamente.
- El movimiento regula esa energía.
- Las agujas avanzan.
Todo sucede sin utilizar un motor eléctrico convencional.
Las partes principales de un movimiento automático
Un movimiento automático contiene numerosos componentes, pero algunas piezas son especialmente importantes.
El rotor
Es una masa semicircular que gira con el movimiento de la muñeca. Su función es alimentar el sistema de carga automática.
El muelle real
Almacena la energía generada por el rotor o por la carga manual. Después la libera poco a poco para mantener el reloj funcionando.
El tren de engranajes
Transporta la energía desde el muelle hasta las diferentes partes del movimiento y permite que las agujas avancen a la velocidad adecuada.
El escape
Libera la energía de forma controlada. Sin este sistema, el muelle descargaría toda su fuerza demasiado rápido.
El volante
Oscila repetidamente y ayuda a regular el ritmo del reloj. Su frecuencia influye en la forma en la que avanza la aguja de los segundos y en el funcionamiento general del movimiento.
¿Un reloj automático necesita pila?
Un reloj automático mecánico no necesita una pila tradicional.
Su energía procede del muelle real, que se carga mediante el rotor y, en muchos movimientos, también girando manualmente la corona.
Esto no significa que pueda funcionar indefinidamente sin utilizarse. Cuando permanece parado durante suficiente tiempo, consume la energía almacenada y termina deteniéndose.
En ese momento basta con volver a ponerlo en marcha mediante carga manual, cuando el calibre lo permita, ajustar la hora y llevarlo de nuevo en la muñeca.
Qué ocurre cuando dejas de utilizarlo
Cuando te quitas el reloj, este continúa funcionando durante el tiempo que permita su reserva de marcha.
La duración depende del movimiento, de su estado y del nivel de carga que tuviera antes de quitártelo. Cuando la reserva se agota, el reloj se detiene. Esto es normal y no significa que esté averiado.
El Miyota 8215, utilizado en SENTINEL, permite carga automática y manual y declara una autonomía aproximada de 42 horas.
Si alternas varios relojes, es habitual que alguno se detenga antes de volver a utilizarlo. Solo tendrás que cargarlo y ajustar de nuevo la hora y la fecha.
Cómo dar cuerda a un reloj automático
Muchos movimientos automáticos modernos también permiten carga manual.
Para hacerlo, se gira la corona en la posición correspondiente sin extraerla para ajustar la hora. El sentido y el procedimiento concreto pueden variar según el movimiento y la construcción de la corona.
No conviene forzarla cuando notes una resistencia extraña. También debes comprobar si la corona es roscada, porque primero tendrá que desenroscarse y después volver a cerrarse correctamente.
Los movimientos NH35 y Miyota 8215 permiten tanto carga automática como carga manual. El NH35 también incorpora parada de segundero, 24 rubíes y una frecuencia de 21.600 alternancias por hora.
Qué es la reserva de marcha
La reserva de marcha es el tiempo durante el que un reloj puede seguir funcionando utilizando la energía almacenada.
No debe confundirse con la duración total del movimiento. Cuando la reserva se termina, el reloj simplemente necesita volver a cargarse.
La autonomía real puede variar según:
- El movimiento utilizado.
- El nivel de carga inicial.
- El estado del mecanismo.
- La actividad de la persona.
- El tiempo durante el que se ha llevado puesto.
Una persona muy activa puede generar más movimiento del rotor que alguien que permanece prácticamente inmóvil durante el día.
¿Es más preciso un reloj automático que uno de cuarzo?
Normalmente, un reloj de cuarzo ofrece una precisión superior.
Un movimiento automático está formado por piezas mecánicas cuyo funcionamiento puede verse afectado por la posición, la temperatura, la carga, los golpes o la magnetización.
El Miyota 8215, por ejemplo, declara una tolerancia estándar de fábrica de entre 20 segundos de retraso y 40 segundos de adelanto al día. Esa tolerancia no significa que todas las unidades vayan a desviarse tanto, sino que refleja el margen técnico especificado por el fabricante.
La elección de un reloj automático no suele basarse exclusivamente en conseguir la máxima precisión. Parte de su atractivo está en utilizar un mecanismo físico que almacena y regula energía sin depender de una pila convencional.
Diferencia entre reloj automático, mecánico y de cuarzo
Un reloj automático es siempre mecánico, pero no todos los relojes mecánicos son automáticos.
Reloj mecánico de carga manual
Funciona mediante un muelle que debe cargarse girando la corona periódicamente. No incorpora necesariamente un rotor para aprovechar el movimiento de la muñeca.
Reloj mecánico automático
Incorpora un rotor que carga el movimiento mientras se utiliza. Muchos modelos permiten también darle cuerda manualmente.
Reloj de cuarzo
Utiliza una batería y un sistema electrónico regulado mediante un cristal de cuarzo. Suele requerir menos atención y ofrecer mayor precisión.
Ninguno es automáticamente mejor. Cada sistema responde a prioridades distintas.
Ventajas de un reloj automático
Un reloj automático ofrece una experiencia diferente a la de uno electrónico.
Entre sus principales ventajas se encuentran:
- No necesita cambios periódicos de pila convencional.
- Permite observar y utilizar un mecanismo mecánico.
- Se carga durante el uso cotidiano.
- Puede mantenerse y repararse.
- Tiene una conexión mayor con la relojería tradicional.
La posibilidad de ver el movimiento a través de una trasera transparente también permite comprender mejor cómo funciona el reloj.
Inconvenientes de un reloj automático
También existen aspectos que deben entenderse antes de comprarlo.
Un automático puede:
- Perder o ganar varios segundos al día.
- Detenerse cuando se agota la reserva.
- Necesitar mantenimiento con el paso del tiempo.
- Ser más sensible a golpes y magnetización.
- Requerir ajustar la fecha y la hora después de permanecer parado.
Estas características no son necesariamente defectos. Forman parte de utilizar un mecanismo compuesto por piezas mecánicas.
Cómo cuidar un reloj automático
No hace falta tratarlo como un objeto extremadamente frágil, pero sí seguir algunas precauciones.
Evita golpes fuertes y actividades con movimientos violentos si el reloj no está diseñado para ellas.
No acerques el reloj durante periodos prolongados a imanes potentes, altavoces o cierres magnéticos.
Comprueba que la corona esté cerrada antes de exponerlo al agua.
No manipules la corona mientras el reloj esté sumergido.
Guárdalo en un lugar seco y separado de objetos que puedan arañarlo.
Solicita una revisión cuando detectes cambios importantes de precisión, problemas de carga o condensación bajo el cristal.
Un reloj automático no necesita estar funcionando continuamente para conservarse. Puede permanecer parado cuando no se utiliza.
Los relojes automáticos de BLINDED
En BLINDED utilizamos movimientos automáticos en tres modelos.
AXIS incorpora un movimiento NH35 dentro de una caja de 36 mm. Combina cristal de zafiro, acero inoxidable 316L y resistencia al agua de 100 metros.
SENTINEL utiliza un Miyota 8215 en una caja de 39 mm, también con cristal de zafiro, acero 316L y resistencia al agua de 100 metros.
ABYSS incorpora un NH35, una caja de 39 mm y resistencia al agua de 200 metros dentro de una construcción de carácter más deportivo.
El movimiento es importante, pero no debería analizarse de manera aislada. El tamaño, el cristal, los materiales, la resistencia al agua, el brazalete y el diseño determinan la experiencia completa.